¿Por dónde arranco, primx?

Hola Primx,

Me escribes contándome que te gustaría inventar cosas, tal vez estudiar robótica, mecatrónica…

Si hablaramos más seguido tal vez me contarías que estas que te mueres de ganas por armar el juguete que sueñas desde hace rato o el aparato que te va a ayudar a ejecutar tu plan macabro o que quieres encontrar la manera para liquidar tu aburrimiento o, lo que me dices, aprender algo para ver si algún día entras a la universidad… pero ese maravilloso kit para futuros genios que has visto en internet, o que brilla al otro lado de la vitrina, pero está lejos de caer en tus manos.

O no eres mi primx, sino una profesora o un profesor que está buscando aprender o enseñar eso de lo que tanto hablan que se puede hacer cuando metes matemáticas, arte, física, biología, música, historia y religión en la misma botella para que sólo sea agitar y BOOM! milagro! …pero te estás o te están preguntando que qué kit tiene que comprar el colegio, ¿el de los 5 millones o el de millón y medio?

Un kit es un paquete todo incluido, acompañado de un bonito manual de instrucciones, que te promete hacerte la vida más fácil si te dispones a pagar el precio. Y por precio no estamos hablando sólo de dinero: también tendrás que asumir el costo de que tu proceso de aprendizaje dependa de un fabricante o de una marca o de un almacén. Tendrás que hacerlo todo a la manera de ellos. Sólo ellos te darán, o no, la información sobre cómo hacer ciertas cosas. Y si quieres aprender a hacer más de lo que ya “lograste” siguiendo sus instrucciones, tendrás que comprarle a ellos ese accesorio extra (que sólo funciona con el kit original y contramarcado) por un precio que cada vez menos será “el fabuloso precio del combo, todo-incluido”.

Aquí te proponemos que consigas tu propio KIT antikit. Y que lo converses con tus compañeros de aprendizaje.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *